Cangas de Onís, la Asturias Eterna

CANGAS DE ONÍS (Asturias) UNO DE LOS PUEBLOS MÁGICOS DE ESPAÑA. 

Cangas de Onís es la Asturias Eterna. Un municipio donde se vive la Historia grande de Asturias y España. Donde la naturaleza en sus bosques, ríos, arroyos se hace magia en los Picos de Europa y los Lagos de Covadonga. 

Cangas de Onís es mágico en sus rincones, en sus aldeas, en sus senderos …y cada año el Sella ve llegar los primeros salmones que remontan sus aguas limpias para iniciar un nuevo ciclo de vida .

Cangas de Onís es la Fe grande de tantas gentes que llevan a la Basílica de Covadonga sus ruegos, sus plegarias, sus ofrendas a la «Santina» que espera en una Gruta Santa, abierta al paisaje y a los corazones de las gentes.

Cangas de Onís es señorío en sus calles, en sus casas indianas, en el trato con su gente.

¡Tendrás que Venir a Cangas de Onís!, para llenar el alma y los ojos de experiencias mágicas y también de los sabores de una gastronomía tradicional y productos de la tierra únicos y auténticos.

CANGAS DE ONÍS ¡Te espera!, con una de las ofertas de establecimientos turísticos más importantes y de calidad de España.

 

APUNTES HISTÓRICOS DE CANGAS DE ONÍS

De la presencia del hombre en el concejo de Cangas de Onís, existe constancia desde el periodo Paleolítico, las excavaciones arqueológicas en las numerosas cuevas del Concejo nos dan una idea aproximada de sus formas de vida. Destacan por su aportación al arte: La Cueva del Buxu con pinturas y útiles del periodo Solutrense del Paleolítico superior. La Cueva de la Huelga, extraordinario complejo kárstico con vestigios de presencia de cazadores y adornos hechos con huesos de animales datados hace más de 14.000 años. La Cueva de los Azules, un conjunto de abrigos rocosos donde se encontró un enterramiento de hace unos 9.500 años con diversos útiles que se conservan en el Museo Arqueológico de Oviedo.

Varios siglos más tarde, durante el IV milenio A.C, los pobladores neolíticos levantaron grandes estructuras funerarias, de las que hay constancia en las cuevas de Salamuda, Trespando y el Cuélebre, así como los dólmenes de Santa Cruz y Abamia.

El dolmen de Santa Cruz  -único que se conserva- consta de cinco grandes piedras que forman la cámara dolménica y otras dos que inician la galería, destacando su decoración pictórica y grabados. Los dólmenes de Abamia han desaparecido tan solo se conserva la losa principal en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid pasando a denominarse “El ídolo de los ojos” por la figura antropomorfa grabada en él.

De la Edad del bronce se hallaron restos en la cueva del Cuélebre, en Santianes y Güerañu.

De la época Romana se encuentran en el territorio de Cangas abundantes lápidas funerarias que demuestran como los pueblos locales adoptaron tanto la lengua como la religión y costumbres romanas. Recuerdo de la presencia romana es el llamado Puente Romano de la ciudad pues, aunque medieval en su apariencia actual, seguramente sustituye a otro de época romana sobre el que pasaría una de las calzadas que comunicaban la zona centro de Asturias con Santander. Se conserva un tramo de la calzada (Calzada de Piedrafita) en el valle de Cuerres.

Superada una etapa visigótica, Cangas de Onis cobra su mayor protagonismo histórico con la sublevación de Don Pelayo contra la invasión musulmana. Tras la victoria de Covadonga (722) Cangas se convierte una precaria corte de un incipiente reino que, con el tiempo se convertirá en el Reino de Asturias.

Muerto Don Pelayo (735) otros cuatro reyes más le suceden en su corte de Cangas durante 57 años, hasta que el Rey Silo decide trasladarse a Pravia, probablemente por motivos estratégicos, lo mismo que a la muerte de Alfonso III, sus descendientes deciden trasladar la corte a León, lugar mejor posicionado para el gobierno de un Reino cada vez más extenso.

A partir de este momento Cangas entra en el olvido durante más de ocho siglos, por supuesto no exentos de noticias ( fundaciones monásticas, representaciones en las cortes, visitas de delegados reales…) Hay que esperar al trágico suceso de la destrucción del Santuario de Covadonga en 1777 para que se preste de nuevo atención al “solar de la Nación Española” como se le denomina a Covadonga. La larga recuperación del Santuario, hasta entrado el siglo XX será prácticamente el nexo de unión de los grandes acontecimientos de la historia local e los últimos siglos.

Se suceden las visitas reales de Isabel II, Alfonso XII, Alfonso XIII, Juan Carlos I y Don Felipe de Borbón (proclamado aquí como Príncipe de Asturias). También el Cardenal Roncalli (antes de ser elegido como Papa Juan XXIII , visita el santuario, al igual que S.S. Juan Pablo I.

La celebración del XII centenario de la Batalla de Covadonga en 1918 es escogido como el momento de la creación del Parque Nacional de la Montaña de Covadonga, primero de los parques españoles.

Y en 1978, recuperadas las libertades democráticas, se celebra simbólicamente en Cangas de Onis la constitución de la Junta General del Principado de Asturias, recogiendo el testigo de la histórica institución para convertirse en el símbolo de la representatividad democrática de ls Asturias del S. XXI.